Por favor comparte...

El éxito de un restaurante empieza a fraguarse mucho antes de que nuestros clientes pongan un pie en nuestro local. Utilizar nuestros propios recursos publicitarios con inteligencia nos ayudará a atraer los clientes correctos y  a definir la experiencia de usuario.

Prácticamente todos los restaurantes utilizan algún tipo de soporte promocional: vitrinas exteriores, pizarras promocionales, etc. En la mayoría de nuestras ocasiones la inercia nos lleva a copiar o imitar las prácticas de otros negocios y olvidamos sacarle el máximo partido a un recurso valioso para atraer y fidelizar clientes.

¿Cómo podemos sacarle el máximo partido a nuestros soportes publicitarios? Lo ideal es probar constantemente nuevas ideas y analizar los resultados. De esa forma, podremos encontrar los mensajes más efectivos para cada época del año. ¿Cómo? A continuación te indicamos encontrarás algunos consejos que te servirán de inspiración:

HAZ QUE SEA FÁCIL ELEGIR TU LOCAL

Un error común a la hora de diseñar una promoción es intentar incluirlo todo. Con ello pensamos que, cuanta mayor sea nuestra oferta, mayor será también el grupo de gente que podemos atraer.

Hay muchas razones que aconsejan lo contrario: cuantas más opciones, más difícil nos resulta elegir y más incómodos nos sentimos. Eso se debe que los procesos de decisión complejos activan un proceso de pensamiento que requiere un mayor esfuerzo y se convierte en una barrera a la hora de mover a un cliente potencial al interior de nuestro local.

 

 

Además, con esta práctica activamos procesos mentales de tipo lógico y analítico que están asociados a la desconfianza y que también llevará a analizar de forma más detallada los precios de los productos que ofrecemos.

Por ese motivo, la mejor forma de planear una promoción, ya sea dentro de nuestro menú o en el exterior, es reducir en lo posible las opciones y hacer que elegir una de ellas sea fácil destacando los productos que más nos interesan: aquellos que generan más margen, los que mejor identifican nuestro restaurante o los que mayor capacidad de atracción tienen.

 

UTILIZA LOS PRECIOS PARA HACER TUS MENÚS MÁS ATRACTIVOS

Cuando pensamos en promociones, inmediatamente nos viene a la mente los textos y a menudo olvidamos el elemento promocional por excelencia: el precio.

El precio en hostelería tiene un papel muy especial: un precio bajo puede atraer más clientes pero un precio más alto puede ayudar a que nuestros clientes disfruten más de lo que consumen.  Es decir, ayudar a que el cliente pague un poco más puede hacer que lo que ofrecemos sepa mejor.

¿Cómo podemos conseguirlo? La clave está en un fenómeno conocido como “anclaje”. Este efecto provoca que un precio nos pueda parecer más caro o barato en función de si antes hemos visto o no una cantidad más elevada (ya sea para ese producto o para otro diferente).

 

 

Las formas más populares de anclaje son bien conocidas y ampliamente utilizadas: descuentos, acompañar un producto de otro con un precio muy superior, etc. Sin embargo, los anclajes funcionan aunque la cifra que acompaña a un precio sea aleatoria.   Es decir, un menú de 10 euros se percibe diferente si aparece precedido de la frase “5.000 clientes satisfechos este año” o “5 años generando alegrías gastronómicas”.

UTILIZA LAS EMOCIONES

Al contrario de lo que solemos pensar, la lógica juega un papel muy limitado en la toma de decisiones. La mayor parte de las veces es una emoción la que nos impulsa a entrar en un restaurante en otro: desconfianza, miedo, diversión…

Las emociones son el factor principal para mover a nuestros potenciales clientes: un texto promocional pensado para generar una emoción tiene una mayor capacidad para atraer la atención y también de mover a un cliente potencial al interior del restaurante.

Alegría / diversión: El humor es sin duda uno de los recursos más utilizados en las promociones y existen numerosos ejemplos en Internet.

 

 

Un texto divertido capta la atención y también tiene la ventaja de sacar a un cliente potencial de su pensamiento ordinario y generar una buena predisposición para disfrutar todavía más de la estancia en nuestro local. El único inconveniente de este recursos es que, en función de cómo lo utilicemos, podemos estar en realidad comunicando aspectos negativos que perjudiquen a nuestro negocio.

Miedo:  El miedo es una de las emociones más fuertes y también una de las más utilizadas como elemento de persuasión: todos los seres humanos tenemos una tendencia innata a evitar situaciones que pueden hacernos perder algo.

Existen multitud de técnicas promocionales que se fundamentan en este hecho: descuentos por tiempo limitado, promociones especiales, etc. ¿Tienes un plato o menú especial? Aprovéchalo para crear una promoción limitada a un día o fin de semana y comprueba los efectos.

 

 

Amor: Hablando de emociones fuertes, el amor es sin duda la mayor de ellas. Su poder tiene un doble filo: invocar al amor tiene una gran fuerza de atracción y para crear un vínculo fuerte con tu local. Al mismo tiempo, es muy fácil traspasar la línea y caer en la cursilería. Es por ese motivo que este recurso debe utilizarse con cuidado y, al principio es aconsejable aprovechar los días propicios para este tipo de promociones (como San Valentín), al fin y al cabo, ¿quién se resiste a cenar en el restaurante donde conocerá a la persona de sus sueños?

Artículo elaborado en colaboración con Jansen Display.

Fotografías: Perpignan de Jorge Franganillo, Menú de hoy de Allan Reyes bajo licencia CC 2.0

Por favor comparte...