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Siempre que abro la carta de un restaurante me pregunto quién la habrá redactado y quién habrá hecho la traducción a otros idiomas. Por deformación profesional, un servicio profesional de traducción se fija en todos los detalles que puedan mejorar la comprensión de la carta, o los fallos que muchas veces se han podido cometer, a veces muy importantes, demostrando desconocimiento por parte de los gerentes del local en cuanto a las repercusiones económicas que de ello pueden derivar, sin mencionar el prestigio que se puede llegar a perder en determinadas circunstancias.

 

Un ejemplo bastante claro que os quiero mostrar sucedió en Fitur, la llamada Feria Internacional del Turismo. Con todos mis respetos a los organizadores, de internacional tenía muy poco, pues no logré encontrar más de 3 o 4 folletos en inglés en todos los stands de las provincias españolas. Así, ¿cómo vamos a vendernos al resto del mundo? Hace 30 años me hubiese parecido normal, pero estamos bien entrados en el S. XXI, y precisamente nuestro país vive principalmente del turismo. En mi opinión, mucho mejor nos podría ir, mejorando la comunicación internacional y también diversificando las ofertas para que se pudiera repartira lo largo del año la avalancha de turistas, y se hiciese de forma controlable por el sector.

 

El caso que os quería comentar sucedió por la mala gestión de la web oficial de turismo de Santander; cometieron el gran fallo de usar la traducción automática de Google Translator para poder traducir a 6 idiomas el contenido de su web, pensando en reducir costes de este modo. En otras ocasiones, hay empresas que traducen su material a través del primo o el sobrino que sabe hablar muy bien inglés y así “nos sale gratis”. Pues bien, en cualquiera de los casos, es un riesgo, pues una persona que no es profesional en Traducción e Interpretación no tiene por qué conocer todos los entresijos, los detalles, la jerga, las frases hechas, las connotaciones culturales, y tampoco sabe cómo acceder a esa información relevante.

 

 

Lo que ha hecho la concejala de Turismo es perder dinero, claramente, para su localidad, ha perdido oportunidades de negocio turístico, pues es información bastante poco comprensible en general, y se ven fallos importantes en todos los idiomas. De hecho, da la risa ver “Centro Botín”, por ejemplo, traducido al inglés como “Loot Center” (algo así como Centro del saqueo o la piratería). Porque Google Translator no detecta que Botín es un nombre propio; no puede, no es un humano quien realiza la tarea. Otro error fue el de traducir “casco histórico” al inglés por “historic helmet”, donde “helmet” significa literalmente “casco para proteger la cabeza” en inglés, no tiene el sentido que le damos en español en ese contexto.

¿Qué os parece todo esto? ¿Qué clase de imagen necia damos al exterior? Sinceramente, me parece vergonzoso para Santander y para el resto de España. Como veis, es muy fácil despistarse y asumir que toda la información que ofrecemos tanto en nuestro establecimiento como en nuestra web es acertada. Pero invirtamos en nuestro local, en nuestro prestigio, démosle al cliente la información que necesita bien clara, sin errores, y volverá. Nadie conoce mejor que vosotros cómo funciona este mundo. Y cada restaurante es un mundo, no lo olvidemos, un mundo que solo sus propietarios o gerentes conocen verdaderamente.

Os animo a dedicar una mañana a revisar cómo se han hecho vuestras traducciones y decidir si vale la pena que ese trabajo lo haga un profesional de la traducción. En WebParaRestaurantes tenemos un departamento de traducción, si necesitais ayuda con vuestras traducciones, sean estas de vuestros menús o páginas web, poneos en contacto con nosotros

Os deseo mucho éxito, este parece que será un gran año.

P.S. Os dejo aquí el link de la noticia comentada:

https://politica.elpais.com/politica/2018/01/17/diario_de_espana/1516183473_130112.html

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